Gafas oscuras (Críptico en Historias II)

29 06 2010

Una vez que deje caer de mi mano el último esfuerzo de lo que había sido un buen intento, no tenía más remedio que salir caminando, como siempre a mi mismo paso, que si algunas veces se volvía lento, era para asegurarme de poder regresar en el momento que mirando hacia atrás fuera necesario.

Pero en esta ocasión no sería de ese modo, el día estaba resplandeciente, y ese calor de verano me invitaba a salir al encuentro de más y mejores cosas,  tomé mi gafas oscuras y cerré la puerta, dejando guardado en algún lugar del interior todos los recuerdos y sensaciones de la lluvia del día anterior.

Cerré con llave, y tomé rumbo hacia lo desconocido, tal vez no contaba las horas, ni los minutos, tampoco los segundos, sabia que nadie lo haría por mi, pero de cualquier forma empece a ignorar todas esas cosas que se dicen, todas esas cosas que había dicho, lo que había leído y quizás las que yo no había hecho. Era ya momento de empezar de cero.

La luz y el color, las formas y las figuras que se crean con la intervención poderosa de este brillante sol de Junio, parecían persuadirme de abandonarme en sus manos,  y de seguir mi camino sin mirar atrás, el día de ayer ya se había terminado, no valía la pena pensar en cada detalle que había ocurrido esa noche, era evidente que la lluvia se había llevado todo, hoy ya había nuevas expectativas y otros planes.

Aunque me parecía sorprendente como podía cambiar el clima tan rápido, de un instante a otro lo que mostraba era una cosa y después ya era otra totalmente diferente, de cualquier forma siempre he sabido que es un tanto caprichoso, pero si hoy ya era soleado tendría que aprovecharlo.

Con un poco de esfuerzo me decidí a apretar el paso, y al tiempo que lo iba haciendo, los últimos suspiros de esa lluvia se fueron evaporando, no por que yo quisiera, simplemente el mismo clima se los llevó, me pregunto si quería despejarme el camino o cambiarme el panorama, ja! no creo que actúe para mi satisfacción personal, más bien lo hace más cómodo para el mismo.

De cualquier forma me decidí a olvidar de todo, tanto bueno como malo, para no tener nada que me atara a aquellos momentos, finalmente llegué a la esquina donde se cruzan varios caminos,  miré hacia ambos lados como viendo por dónde venía y hacía dónde se dirigía, sonreí amablemente y tan solo lo ignoré me encogí de hombros mientras el último de los suspiros de esa ruta se alejaba con la brisa.

A lo lejos se veían nubes grises, pero yo ya estaba lo suficientemente alejado para no repetir la experiencia anterior, agité mi mano en el aire despidiéndome de lo anterior, de pronto en el suelo, la primera de un periódico deportivo, decía “se va…, se va… y se fue” , musité que razón tienes, bien jugado destino, bien jugado.

Es curioso pero desde ese jueves, no ha vuelto a llover.





Críptico en Historias

26 06 2010

Aquella sensación de caricias frescas, que solo el aire de esta época del año es capaz de proveer, me acompañaba de regreso a mi hogar; el cielo había dejado de llover hace no mucho tiempo, pero los rastros de lo que había sido aún eran muy claros y por demás notorios en el paisaje.

Caminando sobre las calles mojadas lancé un suspiro, uno de esos que se sienten al mismo tiempo entre satisfactorios y expectantes, uno de aquellos que te impulsan a seguir adelante y te abrigan aunque el día este algo frío…

No podía dejar de pensar en lo que había ocurrido hace tan solo unos instantes cuando la tormenta aún estaba presente.

El sonido constante y rítmico de la lluvia creó la atmósfera adecuada, y así tan solo me dejé llevar, olvidé pensamientos y emociones, tan solo era lo que estaba allí y nada más. Un instante y nada más.

Poco a poco la lluvia dejo de caer, las calles y el ambiente se volvieron un poco más secos, la sensación de frescura permanecía intacta y solo quedaban  los charcos de aquella temporada que al ir caminando sobre ellos, se hacían cada vez más distantes y más secos.

Cuando finalmente llegué a mi hogar y que me di cuenta de todo lo ocurrido, noté  noté con cierto animo como las últimas huellas de mis pasos aún estaban frescas, las miré con cierta nostalgia, abrí la puerta las contemple solo un segundo más y me despojé de todo lo mojado.

Ya de madrugada, solté algunos buenos deseos y soñé con lo que soñamos todos en algún momento…

Al día siguiente amaneció soleado. Era natural se trataba de otro día diferente al anterior así como cambió el clima, ya había cambiado yo, me había impregnado de ese frescor y salía a conocer todo de nuevo las mismas calles, la misma gente, pero un poco diferente.

Las noticias me revelaban que todo estaba transformándose, nuevos encuentros se anunciaban, y los hechos más sobresalientes de la realidad pasada sólo formaban parte de la lluvia de ayer. Decidido a no hacer caso a ninguna de esas manifestaciones, y convencido de la nueva realidad tomé mis gafas oscuras y salí a buscar el sol.

Me desprendí de todo, de mi mano cayó esta imagen…

Solo seguí caminando… Con la mirada puesta en el horizonte, sabiendo que sí, es real.





Una de Futbol…

22 06 2010

Esta es una historia escrita para los mexicanos, para todo aquellos que tiene grabada un águila en el pecho, y son capaces de entregar el alma por un sueño, para todos aquellos que no perderemos el valor y el orgullo de sentirnos fuertes y capaces, por los que somos de verdad mexicanos.

Queridos lectores imaginarios, lectora no imaginaria, amigos y seguidores, hoy fue el 3er partido de la selección nacional en Sudáfrica, y sí, lo perdimos, y sí hay cosas que cambiar, y sí muchos tiene caras largas y melancolía, pero gente… no estamos muertos!!.

Dónde ha quedado ese animo y gran valor, que  hace tan solo unas horas llenaba la atmósfera, dónde están ahora las ganas de lucir el tan altamente demandado jersey negro… y los números 14, 10, 4 o 7, y que me dicen los cómicos billetes con la imagen del “Chicharito”, o el “Temoc” de cabeza… qué pasó, dónde quedo la fuerza y la bravura.

Qué acaso solo somos una afición de en las buenas…  llenamos estadios, inventamos porras y nos ilusionamos, pero lamentablemente, es una forma hipócrita de lucirnos y pavonearnos, no tenemos orgullo ni identidad nacional.

Ejemplo 1:



En lo personal, creo que el “JAJAJAJA” no era necesario,  el hasta creen… hazme el favor, sí la intención es tratar de dar una imagen ruda o agresiva, la verdad y de amigos te lo digo, no hagas eso solo te vez con amargura, eso sin ganas de decir que luces bastante intolerante,  hasta donde yo sé, a ti no te gusta el futbol … respeta las ilusiones y creencias de los demás.  ( es solo para poner un ejemplo, no lo tomes personal como tu hay miles que opinan igual e igualmente son contados los partidos que ven).

Ahora el ejemplo 2 trata del que sabe mucho:

No calificaré la validez del comentario, pero hace una semana el mismo sujeto…

Buen festejo, digo para 20 min, de fama el wey es amado por muchas y admirado por millones…

Obviamente ya entienden mi punto, pero nos quejamos sin saber y protestamos a la primera de cambios, el futbol es un bonito deporte, satisface nuestras necesidades más simples y es una pena que nos refleje tal cual somos.

Yo por mi parte seguiré apoyando desde mi trinchera, y se que no estoy solo, y sé que  si dios me permite ver a mi selección levantar la copa tanto ellos como nosotros vamos a estar allí festejando. Por mientras Venga Muchachos!!.

Por que yo creo que podemos lograrlo, por que sé que las ilusiones no dicen a donde ir, por que quiero perder el miedo a enfrentarme a cosas difíciles, por que solo los milagros se logran con esfuerzo y jugando hasta el último segundo, hay que salir a ganar pero no se pierde hasta que ha sonado el último silbato.





A instantes

10 06 2010

Definitivamente siempre amanecerá, y allá a fuera hay mucha gente buena esperando a ser encontrada.

Queridos lectores imaginarios, muy querida lectora no imaginaria, estimados amigos y apreciados seguidores, hace no muchas horas mis pasos me guiaron de forma extraña y peculiar hasta conocer al “señor Tíbet”, un hombre de 84 años que jamás ha viajado hasta allá, pero que sabe que lo hará, que ha leído tanto de ellos y practica la respiración profunda, que me dijo hoy decidimos confiar uno en el otro, en un acto de fe, reconociéndonos cómo iguales ambos nos aceptamos y como viajeros del mismo camino nos adentramos en la búsqueda de lo que nos interesa…

Como no hay día que no llegue ni plazo que no se cumpla en un algunos momento, terminaré de dar esta vuelta al sol, ya llevo varias, y para ser franco hace muchos años al apagar las velas con todo mi corazón quería que fuera un año estupendo, y resultó ser uno de los peores,  pero hace un  año decidí que aceptaría todo lo que pasara, y realmente ocurrió de todo, y sí me la pasé muy bien.

De cierta forma en los últimos tiempos me he quitado mis temores tontos y realmente he aprendido a aceptar las cosas como son, y que hay muchas más cosas de las que imagino esperándome allá afuera, viví varios sentimientos y tomé buenas y malas elecciones, me sentí mal e hice sentir mal a algunos, pero eso pasa todo el tiempo.

Somos seres cambiantes, todo el tiempo nos transformamos en busca de nosotros mismos, hasta el punto de conocernos tal cual somos, creo que yo ya estoy distinguiendo realmente como soy, y me siento cómodo y seguro de lo que soy y lo que tengo.

En esta última vuelta, reconocí el valor que tienen para mí a los que puedo llamar amigos,  y no importa qué, fiestas, juegos, asaltos, canciones o estudio, han sido momentos increíbles solo por haber estado con ellos,  me di cuenta que hay alguien con quien decir “aja”, “etcétera”, y “uhum” tienen mucho sentido y ya no es necesario decir más cosas.

Ahora sé que hay alguien que con una mirada o una frase te intimida y te deshace, pero en las mejores ocasiones sus frases me han dado a entender muchas cosas y en verdad me han dado bastante perspectiva.

Sé que hay alguien que me entiende de forma peculiar,  con quien puedo hablar y decir tantas cosas y oír y escuchar tantas más, con quien el destino no me ha dado lo más solo lo mejor.

El destino me lleva a disfrutar la compañía de alguien posiblemente diferente a mí, pero que nos entendemos de una forma peculiar, que de cierta forma me permite hacer sonar mis letras porque siempre ha estado allí para leerme… sencillamente es magnífico.

Hay tantas cosas… cosas que surgen en diferentes momentos y en diferentes situaciones, que me han ido complementando y que han transformado el limón en algo  más cercano a una naranja, a todos ellos los conocí en el momento justo y con sus justas intervenciones me han ayudado a ser mejor persona.

Y recordar tantas cosas como  evangelistas, maestros de chino y de más cosas raras abordo de un metro, o interminables filas de autógrafos, inventar canciones a la hora de correr, poder perdonar y ser perdonado por tu amigo después de un evento triste, vivir momentos de ensueño en conciertos, el sazón de un café para decidir el futuro de unos cuantos, el hecho de poder decirle a alguien tengo miedo unas horas antes de una operación y recibir su llamada reconfortante es insuperable, como insuperable aunque sea mandarle un mensaje cuando suena una de sus canciones favoritas de aquel vive latino, no lo puedo explicar pero ha sido grato.

Como dijo el señor Tíbet

“decidimos confiar uno en el otro, en un acto de fe, reconociéndonos cómo iguales nos aceptamos y como viajeros del mismo camino nos adentramos en la búsqueda de lo que nos interesa…”

Sí, pronto empezará la nueva vuelta al sol,  y les digo algo, lo único que me importa en este instante es estar con ellos y ver  qué se necesita para yo empiece a dar de vueltas, lo demás sale sobrando, este ha sido un gran año gracias a todos los que han hecho esto posible.

QUE VIVA EL ROCK





Un Críptico de Sentimientos

8 06 2010

Alguna vez han oído la frase el que entendió; entendió, y el que no; no,  espero que sí.

vacío.

Desde el instante mismo en que estaba ocurriendo, dentro de lo más profundo de su corazón, sabía que recordaría ese evento durante el resto de los días venideros, y no se debió a otra cosa que no fuese el enorme sentimiento que lentamente se apoderaba de su cuerpo, esa sensación indescriptible y poderosa que viajaba como impulsos sobre la espina dorsal y que hacía erizar cada uno de sus cabellos al momento que sacudía su corazón en agitados esfuerzos por acariciar una vez más el aire.

aceptación.

Como una punzada se colocó  dentro de su pecho aquel sentimiento que todos conocemos, ese que medio da dolor y medio da alegría, que es lo suficientemente conmovedor para inundar los ojos pero lo suficientemente revelador que incluso da gusto sentirlo. Sí, aveces somos tan complicados.

Lentamente tuvo que hacerse a la cotidianidad, esperando que en algún momento regresará aquel momento que había sentido en aquella ocasión, pero que se quedó solo en  intento. Los días pasaron y el recuerdo permanecía latente, pero cada día menos sensible hasta que volvió a sentirlo.

el futuro incierto.

La misma naturaleza mezclo las cosas de modo tal que disfrazaron la sensación como algo normal, pero el destino se fue encargando de regresar al inicio, como siempre lo hace al paso del tiempo… La punzada reapareció solo que ahora era diferente, en qué se distinguían, era posible que mutará y se transformará aquella sensación que al tan solo oírla y verla llenaba el ambiente, o fue la aceptación, o quizás es la esperanza que ala vida nos lanza, o la nueva oportunidad de ahora empezar de nuevo y una vez mas.