La sombra del viento y otras casualidades (comentario y reseña)

30 07 2010

Casi siempre me he considerado un artista (valga la expresión) medianamente bueno, creo que tengo talentos y ciertas dotes que pueden mejorar y aveces siento que con los años han ido superándose poco a poco, como ya lo han visto queridos lectores imaginarios, me gusta la música, lo que muchos de ustedes no saben, es que también suelo leer muy a menudo.

Recuerdo mis clases de calculo vectorial, leí varios libros a esas horas, el que más recuerdo uno que se llama Estirpe de Dragón, lo recuerdo por que justo cuando lo leía mi maestro replico a la audiencia, a nadie en particular, que era mejor no quitarle el tiempo a los demás, fingir que se hace algo o hacer otra cosa y no distraer al profesor, despegándome un poco de mi citada lectura, lo que salió de mis labios y seguramente sin pasar por mi cabeza fue un cortante profundo y sereno “sí, así como yo”.

El docente me miró con  una sonrisa burlona, lo ignoré y leí una obra entretenida.

En fin, justo ayer a eso de las 6 de la tarde me tomó por asalto que en verdad vivo en un mundo de casualidades, y una frase bastante interesante que me golpeó fuerte, creo que me quedé tendido meditándola como 5 minutos, solo para regresar a la realidad con el deseo y la inquietud de saber si es cierta.

Al iniciar esta semana, alguien cuya identidad no revelaré, ni será mencionada a lo largo de este post, para mantener el anonimato, me sugirió leer un libro que se titula “La sombra del viento”,  recordé que alguna vez me dijo que lo estaba leyendo, y en esta ocasión me comentó que un 2do amigo lo había leído ya, y que podría ser tema de nuestro círculo de lectura. Sí, hemos comentado algunos textos.

Ya con cierto interés y sin ganas de ocultarlo frente a ustedes mis queridos lectores imaginarios, con curiosidad busqué el mentado libro, me bastó unos instantes localizarlo y otros instantes obtenerlo. Esa misma noche le di una mirada general y la lectura inició el martes mismo.

Como por el momento soy pensionado, tengo tiempo para hacer cosas que me gusta hacer, le puedo dedicar tiempo a la lectura y a la música muchas horas al día sin preocuparme realmente por el tiempo invertido en tan bella acción, la cultura.

En fin, rápidamente las líneas me trasladaron a una España que gira entorno a un evento de gran relevancia, en términos generales el libro trataría la historia de un libro, de dos historias que se presumen paralelas y un montón de relaciones y coincidencias que son capaces de atrapar al lector, quizás no por el dinamismo propio de la obra, si no más bien con la familiaridad, intriga, ingenio y visión con la que ha sido trazada.

La existencia de varios elementos y de patrones que se repiten en la trama le otorgan al texto la armonía necesaria para imaginar conclusiones, resolver acertijos y especular un poco al rededor de los personajes, diálogos profundos, frases que rompen con el paradigma del tiempo y matices sociales de mediados del pasado siglo desenmascaran las psicología y una que otra vez la personalidad de los participantes, incluso en determinadas ocasiones justifican acciones y omisiones.

Al ir avanzando sobre la trama la persistente posibilidad de” adivinar la siguiente página” se evapora al revelarse el tejido principal del suceso y la última y más emotiva de las interacciones entre tal y cual personaje que guía de la mano al lector hasta el final entre la oscuridad de noches lluviosas, y tormentas de nieve y un misterio que al desvelarse, puede tener consecuencias significativas para todos los involucrados.

Un recurso que es explotado y permite la creación de diversos escenarios es el relato, convirtiendo la narración del tipo “ulterior” encabezada por el protagonista, en una obra claramente comentada, destacando dentro el “intercalado” la “simultaneidad” que cuentan los momentos en los que se desarrolla.

Pintorescos paisajes urbanos, y descripciones profundas, más no tediosas convierten a “La sombra del Viento” en un ejemplar interesante con mucho contenido y elementos dignos de extrapolarse, frases como: “Cuando te preguntas si amas a alguien, es que lo has dejado de amar para siempre”, Relatos implacables y contundentes como la misiva de “Nuri”, así como los lances filosófico-doctrinales de un tal Fermín, dotan a las narraciones de Daniel de gran peso y suficiencia para en conjunto sostener, conformar y encumbrar la figura de un fatigado Bohemio que tiene un carácter “romántico” enfundado en la apariencia de uno de esos “poetas malditos”, que arrastra varios seudónimos, todos con un pasado interesante y revelador.

La mayor de las casualidades, hace que yo mismo me vea reflejado en la narración, leyendo cosas que ya he escrito, cosas que he comentado y cosas que rescatan el espíritu de algunas de mis líneas, como si existiera una especie de conexión que desconozco entre nosotros, que definitivamente no es la Mont Blanc de Victor Hugo, pero quizás obedece a cosas más palpables como el amor, el deseo y la fe.

O quizás como leía ayer puede que se deba a “que los tiempos de Dios son perfectos, por algo pasan las cosas en algún momento”.

Eso es lo que me da el gusto de poder hablarte, de poder conocerte la creciente pregunta de un será posible.





Del fruto de la inspiración y de un sueño

18 07 2010

Queridos lectores imaginarios, muy querida lectora no imaginaria, amigos y seguidores, verán al principio esta iba  a ser una historia larga e interesante acerca del poder que ejerce la inspiración en cada uno de nosotros y en estos últimos días en mí.

Pero, aunque tenía bastantes ideas ya pensadas lo más natural, es lo que trae siempre mejores resultados.

Todos tenemos una fuente de inspiración que es por demás única y rica.

Y al encontrarnos con esa sensación que deja fluir nuestros pensamientos, la que poco  a poco llena de ideas, emociones y sueños nuestra vida; significa que ya hemos encontrado nuestra musa. Una frase, un recuerdo, un lo que sea que nos hace hacer todo de forma libre y natural, esa magia que guía nuestros pasos.

Los que más me conocen saben que mi musa vive  en algunos recuerdos, o en algunas frases, o forma parte de mis canciones incluso le pone vida a mis sueños,

A lo largo de mi vida he tenido muchas, mi guitarra tiene nombre de musa, pero al día actual y aunque quizás aún no la encuentro como me gustaría hacerlo,  se que huele a vainilla,  es más creativa de lo que ella piensa y me demuestra que en verdad existe la fortaleza para salir a delante, luchar y sonreír, y sí voy a encontrarte.

Cuando camino me gusta mirar hacia el cielo, por que imagino … nunca se sabe un día quizás por fin vea a mi musa.

Mientras aquí les dejo unas rolas, como bien dije he estado inspirado.





Fuego para decir adiós.

6 07 2010

Recordé que esa había sido la primera vez que me vi obligado a desprenderme de algo importante, tan  solo habían pasado más de 7 años desde que emocionado y sonriente recibí esas breves pero conmovedoras palabras.

Curiosamente hoy las encontré, no recuerdo el por qué las había guardado (escondido), francamente sí lo recuerdo, fue para aferrarme a un recuerdo, quizás al principio sabía a la perfección donde encontrarlas, pero ya después la misma vida lo dejó hundido en algún lugar de la memoria.

Sin embargo, hoy al sostener ese porta retratos en mis manos supe a la perfección que ocultaba, como se abría y supe que hacer con todo eso finalmente.

Moví los seguros, retiré la cubierta y desplegué el doble fondo, y allí estaban… sostenía en mis manos esas dos pequeñas hojas de papel, una de ellas decía al reverso “guárdalo en un lugar especial” y ambas al frente esas cosas que se dicen los “enamorados”, paradójica e irónicamente lo último que obtuve de ella fue otro “post it”, con un contenido opuesto.

Eran muy pocas las palabras y una solo idea la que guardaban esos papeles que al salir de su encierro lucían exactamente igual que como en el día que ingresaron. Tuvieron que pasar una larga condena de cerca de 7 años para ver la luz una vez más, aunque fuese la última.

No fueron condenados a morir como los otros torpes papeles que fui encontrando esta mañana, mutilados y rotos, merecían algo más “digno” para su clase, a fin de cuentas eran la fotografía de un ayer algo lejano, que ya había terminado, pero que por alguna razón sobrevivieron más tiempo del permitido, fortuna o no les había llegado su hora.

Fueron leídos ceremoniosamente, a manera de homenaje para el fantasma de una ella que ya casi no logro recordar cuando sé que durante muchos días no pude olvidar, con esfuerzos traté de construirla en mi mente, pero solo los recuerdos que platico como experiencias de vida venían a mi mente, ningún rasgo de ella.

Resignado al fracaso de poder dibujar en mi imaginación su silueta, pensé en todo lo que crecí, en cómo maduré y en todas esos errores que juré no repetir y en todas esas cosas que he cumplido desde aquellos días, sonreí.

Me pregunté qué será de ella,  me habrá perdonado, olvidado, recordado o llorado como yo a ella…, tomé los cerillos y una chispa termino siendo fuego, y así se fue deshaciendo el testimonio y la evidencia física de un recuerdo.

Calcinados su esencia formaba parte de algo cada vez más lejano, pero  muy presente, su etapa se había terminado y su prisión recompensada, habían cumplido su función para siempre.

Ahhh GA, es qué acaso eramos muy jóvenes, en verdad te quería tanto cómo decía, cómo decíamos hacerlo, nunca lo sabremos, espero que estés bien y que la vida te haya dado todo lo que te mereces, yo por mi parte he crecido y madurado, aprendí que mi mundo no puede cerrarse a solo una persona, he cumplido algunas de las metas que te comenté esos ayeres, aún faltan algunas, pero no hay prisa ya llegarán.

Encontrarnos fue bueno, conocerte un placer… aunque aprendí más de ti al separarnos también aprendí mucho más de mi. Sí, soy diferente espero que igual tu. Y así como los antiguos sometían al poder del fuego los restos de los héroes, para acelerar su paso con los dioses, así con esto enciendo en fuego el último de tus recuerdos para acelerar su paso, hoy me dí cuenta que hace mucho tiempo que te deje ir para no buscarte jamás.