Posteando pues pa´ no dejar

30 05 2011

Yo no logro entender cómo es que algunas cosas simplemente son lo que son y sencillamente no pueden cambiar.

Ayer hablaba con Zoso, después de dar por terminada la “sesión de Estudio/Festejo”donde he de admitir que eso del pastel con chelas, esta a todo mecate. Como siempre digo, todo es mejor al calor de las chelas.

A lo largo de ese par de horas, reímos, bebimos, comimos y solucionamos ciertos pendientes de índole escolar, sin embargo aún había que resolver los temas importantes de la vida, motivo por el cual me quede platicando con mi amigo.

Me gustaría decir que las cosas han cambiado, pero al pasar de todo por alguna extraña razón estoy frente a mi laptop bebiendo Monster y tratando de contarles a todos ustedes mis queridos imaginarios alguna cosa que suene hilarante, jocosona y entretenida, pero no lo he logrado.

En su lugar ¿quieren que les cuente un cuento?….

-Pues me vale, allí les va, la única, la original, la neta, la verdadera historia del fin de la especialidad.

La única, original, neta y verdadera historia del

fin de la especialidad

La verdad, es que en el último cuatrimestre de la especialidad me he convertido en una máquina de galantes comentarios y piropos, fino comentarista urbano que retrata la sutiliza de la vida con armónicos dichos, coqueteando con la palabra misma en revolución de ideas.

Qué por qué lo digo, los que me han escuchado, o leído, no me dejarán mentir; tengo un talento natural para este tipo de cosas, simplemente ¡zaz! detecto la oportunidad y brillante como el sol de guerrero  suelto un comentario hipnótico y devastador como las olas del Revolcadero.

Algunos opinan que para realizar ese tipo de hazañas, hay que verse misterioso, como los  tiburones al acecho, yo opino que el éxito del truco esta en sentirse enamorado, enamorado como los lancheros de tradición. Pero esa solo es mi humilde opinión.

Por ahora todo esto no parece tener mucho sentido, y no lo tiene, pero siento el enorme compromiso moral con todos mis lectores de entretenerlos de alguna forma medianamente decente.

En su lugar, les dejaré una imagen del punto de  inspiración:

Es sorprendente como Internet tiene todo tan textual últimamente

Saben, a escasos días de terminar con este tedioso asunto de la educación profesional (alelu-yeah), nada es más claro pero todo luce ligeramente mejor. Debo confesar que tengo un montón de cosas en la cabeza que me roban el pensamiento.

PD. Esta es la entrada más chafa del mundo, lo sé, pero ha sido patrocinada por el surf de lost acapulco.





Una luna y una estrella

14 05 2011

– Tuve un sueño; soñé que te quería…, era como algo especial ¿sabes?. Lo que más recuerdo es una estrella abrazada entre los cuernos de una luna, adornados con listones de colores.

Los sueños algunas veces duran muy poco ¿no lo crees?.

En mi sueño te veía justo como te recuerdo ahora, solo que un poco mejor, y todo se sentía justo como cuando estoy contigo solo que más claro, cada momento inconfundible, cada ocasión perfecta.

Cuando me desperté lancé un suspiro, profundo y despacio, tibio. Al abrir los ojos hoy, todo ya era más sencillo.

Vaya, ¿ no te ha pasado que sientes algo dentro de ti, algo que es diferente?, me pasó la otra noche y debo confesar que al principio me asusté y me crucé el corazón con un gesto esperando que se aligerará esa sensación, pero justo al contrario, creció de un modo inexplicable.

Fue como instantáneo, fue como cuando el viento te golpea por la espalda y sientes cómo se te eriza la piel y recorre toda tu espalda húmeda por el calor, esa sensación contrastante,  me sentí abatido por un segundo.

Poco a poco se manifestaba, te dije: -Te voy a extrañar, y busqué la forma de engañar las emociones con pensamientos, dije alguna impertinencia más, hasta que finalmente confesé lo mucho que me atrae la idea de conocerte, el ambicioso plan de quererte y lo emocionante que resulta buscarte hasta encontrarme en el fondo de tu alma.

Como si tratará de lograrlo de inmediato, seguía  tu mirada por todos lados, -No te pareces a nadie, eres ligeramente más complicada de lo que pensé. Después no dije nada pero durante varios minutos me reconciliaría con algunos sentimientos un tanto extraviados, como todas esas noches no quería que te fueras y le arrebataba minutos a los pocos segundos que aún nos quedaban.

Te besé,  nos despedimos, anduve un par de pasos.

Finalmente comprendí que volver siempre que estemos aquí, en realidad significa algo, y que me encanta la forma en que me miras. Haré que funcione, debo intentarlo.

¿y si solo me faltarás tu?…