Alzo mi copa y Brindo

31 12 2010

Saben queridos lectores imaginarios, muy querida lectora no imaginaria #1, lectores y lectoras no imaginarias de reciente adquisición, amigos y seguidores; la realidad es esta y solo esta, he vivido un cuento de navidad similar al que Dickens jamás hubiera relatado.

Todo Comenzó cuando hace tan solo unas semanas me dirigía a una junta en la Oficina del  “Judío Avaro”, que es el director de una de las empresas dónde los que me regentean prestan mis servicios como Consultor Jr.

Este Scrooge con Kipá, amablemente me recibiría junto con otros colegas, la junta  transcurría como estaba planeado, tan solo un par de horas allí y después llegar a casa.

Nadie contaba con mi Coach líder, un tipo que llevando la batuta, dirigía la charla  sintiendose como el mismo Herbert von Karajan,  aunque más bien se veía como  Bugs Bunny. (No piensen mal, no es que lo catalogue como un parcaso, el tipo en realidad  es un parcaso.) Sus subidas y bajadas transformaron la rutinaria charla de revisión que debería sonar como “claro de luna” o el  “Trepak Suite” del Nutcracker, en un interminable tiroteo de argumentos malos, buenos, mediocres y unos cuantos intemrminables, eso sonaba como  “The night on the bald mountain” del mismísimo Modest  Mussorgsky.

En fin cuando en mi mente sonaba la “Cabalgata de las Valkirias” entendí que se trataría de una escena de esa película de “Apocalipsis” , dónde dicen: “surfear o pelear” y el sujeto de la cinta decide surfear en medio del ataque del vietcong y actúe de forma similar esquive las balas enemigas y con aplomo me deslindé de trabajar el día 29 de Diciembre, por qué quién en su sano juicio aceptaría tan ridícula propuesta, sabiendo que tiene vacaciones. Yo no.

Tal fue mi sensación de logro, que el Camino de regreso a casa sonaba como la overtura “Poet and Peasant”, oh sí, en armoniosa compañía del buen Franz von Suppé.

La navidad transcurrió con los mínimos incidentes el viejo Scrooge no logró vencerme y he jugado mucho Xbox. Un lindo cuento de Navidad para Indigo. (esta parte del relato cobra más sentido si han escuchado los temas que suscribo, si tienen tiempo empapen sus oídos de esos bellos y finos acordes)

Como sea en un par de horas será “Año nuevo” y solo puedo recordar a Guillermo Aguirre y Fierro y el “brindis del Bohemio”, un interesante poema construido bajo la perspectiva del Feliz Año Nuevo, en particular todos los comentarios del Facebook o del Twitter, me recuerdan algunas partes del mismo, los brindis, los deseos y las esperanza de los diferentes estilos se ven retratadas en los 6 alegres bohemios, quienes risueños iban a romper la quietud de algún barrio.

Y así somos todos tratando de resolver en nada la vida de los sueños, tratando de alejarnos de ese cúmulo de amargos desconsuelos, buscando la esperanza que a la vida nos lanza, se brinda por la patria, por los amores por los castos amores tanto como por pasiones voluptosas que el fango del placer llena de rosas,  y es así que en una tempestad de frases vanas, aquellas tan humanas que despiertan ovación creciente y entusiasmo ardiente.

Y aunque yo no soy “el bohemio puro”  si me he visto aveces arrebatándole inspiración a la tristeza mientras se viven momentos de dulzura vertida en la amargura…

Quiero pensar, que no es algo que se termina, es algo que inicia.  Yo no sé ustedes pero los buenos deseos se deben trabajar, se debe sentir la necesidad pasional de hacerlos realidad y trabajar diario con mucho esfuerzo para conseguirlo.

Este año que comienza  brindo por vencer los rigores del destino, por mi pasado y por las frentes que se han juntado con la mía… pero sobre todo este año brindaré del siguiente modo:

Yo brindo, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.

Brindo porque mis versos cual saetas
Lleguen hasta las grietas
Formadas de metal y de granito
Del corazón de la mujer ingrata
Que a desdenes me mata…
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague…
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Sencillamente no hay más “All You Need is LOVE”

Así que los dejos queridos lectores imaginarios, les digo algo… si vivo 2011 al menos con la mitad de cosas que viví los últimos meses de 2010 será sencillamente maravilloso. Tan solo aprendí y decidí como diría Walt Disney.

Alzo mi copa, brindo por ellos
Por todos aquellos que se han quedado atrás
Alzo mi copa, brindo por ellos
Por todos aquellos que queremos conquistar
El más bello premio que es el trono del metal

Y si no llegamos otros lo intentaran
Llegar a ese sueño que es el trono del metal
Brindo por ellos.