Memorias de Ciudad Pachanga I, “La ida”

29 10 2010

 

Así es como todo empieza queridos lectores imaginarios, muy querida lectora no imaginaria, seguidores, viejos y nuevos amigos; verán nuestra historia no puede comenzar sin aquella noche de “al dos por pobre” de Jager en el ya muy apreciado”King´s Pub”, refugio para planes cuando no hay plan, emblemático sitio para el plan después del plan, sitio de buen comer, de buen beber y otras muchas cosas, desde luego allá en la Condesa.

Al sonar las campanas, que no son precisamente del cielo, los tragos se “hacen baratos” y el júbilo crece, allí es donde surgen los planes supongo, en esa noche una voz dijo: “debemos ir al Cervantino, se pone bueno según dicen”; miradas pensativas y un tanto reflexivas, y tomando tiempo para analizar la situación y hacer el mejor diagnostico posible, contesté Sí, inmediatamente.

Pasaron algunos días se “armó” el plan, y se realizó el pago correspondiente, pero la historia apenas comienza. Saldríamos de la ciudad de México un viernes, el lunes de esa semana nuestro elegante e irresponsable zoquete promotor de viajes anunciaba: “No habrá viaje, pues no llené el cupo mínimo”.

Pueden creerlo, ¿acaso existe un sujeto más inconsciente?, la única motivación de las últimas semanas consistía en básicamente en ir a ese viaje, y se le ocurría eso… tan pronto me enteré pensé definitivamente que so no podría ser nada bueno y no lo fue.

Inmediatamente me dí a la tarea de buscar  un promotor alternativo con otras ofertas, pero ja!, la oferta de los agentes de viajes opera en base a este sistema de ecuaciones, (supondremos que $ siempre es igual a costo):

  • Urgencia de viaje = $(servicio)….1
  • Temporada alta = $(costo normal de viaje)….2

y por otro lado tenemos…

  • Costo normal de viaje =$…3
  • Servicio = $…4

la ecuación general se expresa del siguiente modo:

  • Urgencia de viaje + Temporada alta = costo total del viaje….5

si sustituyendo 4 en 1 y 3 en 2 quedaría así:

  • Urgencia de viaje =$($) …6
  • Temporada alta = $($)…7

Finalmente nos quedaría algo así al sustituir 6 y 7 en 5:

  • $($) + $($) = costo total del viaje

es decir que el costo total del viaje se expresaría como:                     2($2)

Para todos los que no estén muy familiarizados con estas cosas, eso significa mucho dinero, en verdad mucho, tomando en cuenta las condiciones piteras que ofrecían y todo lo que no ofrecían, la ley de la oferta y la demanda se imponía tangiblemente, y por otra parte parecía ser que “Ciudad Pachanga” moriría.

Casi llegando al viernes y con una gran cartera de hoteles bastante medianos en la ciudad de Guanajuato Zoso nos encaminó en la dirección correcta, posiblemente el amigo del vecino de la hermana de la novia del primo de una amiga, le pasó los datos de un promotor e viajes, al día siguiente lo contacté y gracias a algo que desconozco el trato se había hecho.

Las condiciones ahora son poco importantes la semana terminó, y pronto sería una vez más viernes, y Ciudad Pachanga estaba a la vuelta de la esquina.

Ese viernes amaneció soleado, no como hoy, la semana había sido pesada, llena de dura labor, y contaba los minutos para salir de mi prisión laboral, acordábamos vernos en mi casa alrededor de las 4 de la tarde, para llegar a Copilco a eso de las 5 abordar el autobús alas 5:30 y llegar a nuestro etílico destino.

Me cambié rápido, y hablé con Gazú quien nos vería allá en el metro, Zoso llegó y dío inicio la aventura, así es queridos lectores imaginarios este cuento en verdad apenas empieza.

Con  la idea fija en el “oxxo”, más cercano llegamos al metro dónde nos regalaron unos comic´s de “Blue Demon Jr.”, transportados por  el subterráneo emergimos, caminamos al “círculo K” y nos abastecimos de chelas. Esperamos a Gazú, conocí al amable promotor Turístico y la llegada del bús.

Entre ligeras confusiones y jocosos comentarios estudiamos a las diferentes personalidades que quizás nos acompañarían, algo de sabor pandroso, pero en su mayoría puro pandroso. Esperamos pacientes a nuestro amigo faltante.

La hora de abordar llegó y así lo hicimos, una vez los 3 reunidos, “abríamos” la aventura con la primera chela, sin embargo algo en el aire nos invitó a salir velozmente a comprar otro paquete de chelas y unas papas, si hubiera sabido lo que vendría hubiera comprado 2 six´s adicionales y una tella, anyway al ir sobre periférico destapamos una segunda y creo que una tercera, todo antes de llegar a Lindavista que fue a eso de las 7 u 8 de la noche, la verdad es que no solo no llevaba reloj, sino que el tiempo es flexible con el alcohol, aveces parece ser más, y luego se hace eterno.

Al hacer esa escala notamos con cierto desanimo que la reserva de provisiones decreció, y una comisión fue a conseguir algo, yo me quedé al resguardo de las chelas que nos quedaban y de nuestros cómodos lugares ligeramente cerca del baño, para asistir rápido en caso de necesidad, solo por precaución.

En fin, en ese instante subió al camión la banda heterogénea conformada por unos cuantos franceses, un alemán el chico marroquí y unas chicas nacionales, al mismo tiempo “chinitos”, “los chicos hierbitas”, y las “be light”, como pudieron se acomodaron en los lugares restantes y llegó la comisión con un “bacachá” vasos y coca.

Tan pronto retomamos el curso, salieron los vasos, se abrieron las papas y fluyó aquel bálsamo de ardiente sabor y barato precio.

Muy seguramente como llevábamos ya encima dos six´s siendo tan solo 3 sujetos el ambiente que mostrábamos era muy ameno y dado que la idea era beber, pues bebimos y fue de ese modo que la banda se integró.

Para empezar, repartimos unas chelas que sobraron, (previa reserva), y un poco de bacachá mezclado con “belight” (de allí el nombre) y con coca para los demás, el ambiente iba creciendo, pronto la música llenó el lugar y el ambiente de los chicos hierbitas, nos puso de muy buen humor  a todos, con la mejor de las fiestas “camioneras” y apenas pasando la primer caseta, noté aún en mi extrema conciencia, que Ciudad Pachanga no esta precisamente a la vuelta de la esquina, más bien esta como a 9 horas de camino de ida, (son muchas menos al regreso).

Cómo les iba diciendo, ahh… “pero que buena fiesta”, siento que este Post ya se alargó mucho, así que pronto narraremos el final del viaje (de ida) los extraños sucesos que de él surgen, así como propiamente el ambiente en “Ciudad Pachanga”, Saludos a todos y recuerden “allí con lo que gusten cooperar”. Una vez más gracias ciudad pachanga.

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