Historias de Bar, pre y durante alcohol.

12 09 2010

Cambios, cambios y más cambios…queridos lectores imaginarios, querida lectora no imaginaria, amigos, seguidores, los cambios me persiguen, lo interesante es que no me ataca la duda, eso sí que es nuevo.

Sí lo analizo, como que desapareció por algún momento el sentimiento de incertidumbre, lo cual es bueno y al mismo tiempo es confuso y raro.

Hay tantas cosas que contar, pero ja! este no es mi “muy querido diario Indigo”, y la política de la empresa es tratar ese tipo de cosas de forma críptica.

En fin deje que les cuente, la otra noche salí con Zoso, y de la nada un tipo de la nada se acerca y dice:

Tipo: Acabo de salir del baño

Yo: bien por ti (cuando con mirada burlona buscaba a Zoso)

Tipo: (con gesto de soy buena onda no me agredas) Una chica me acaba de preguntar que si traía algo…

Yo: ¿algo…?, mira nada mas, y ¿traes algo?, digo algo como digamos “algo”

Tipo: No, me vieron  cara de … ¿dealer?…

Yo: (mirando de arriba hacia abajo el atuendo del sujeto, concentrándome en su rostro, con una sonrisa burlona) la verdad es que ni tantito, lo cierto es que si te ves un poco bebido pero… no, si tuviera que comprar “algo”, ese “algo” no te lo pediría a ti, lo siento.

Tipo: (con gesto de  cierta tristeza) pero…

Yo: No, no te apures, síguela pasando a gusto no hay razón para temer, definitivamente no eres un “dealer”, no eres un “gansta”, incluso te ves un tanto inocente, anda sigue bien.

El tipo se fue un poco desanimado, algunas de las personas con las que iba me miraron con un gesto extraño,  y yo repliqué: “Ohhh, el chico malo tal vez intentaba ofrecerme “algo” y lo acabo de alejar, rayos pero que tonto, o ¿es tal vez que el chico ebrio se vio en el espejo como “50 cent” y vino a presumirnos?, cómo sea nunca lo sabremos.

Pasaron más cosas esa noche como tallas de zapato y esas conversaciones d elevado nivel cultural, en otra ocasión en otro momento la charla empezaba con tallas, formas y distribuciones de los “atributos femeninos”, randomente iba con niñas… sí, esa es mi vida.

En otra ocasión, la más reciente, nos dirigíamos al festejo de mi partner, así que dejamos el vehículo en las inmediaciones del lugar, un vagales se acerca y dice son $30 por el estacionamiento, si no, no me hago responsable… dada su indumentaria sobria y elegante accedí con mucho gusto y le di $20 a Gazu.

Llegamos a la fila de la entrada, cuando aún eran casi las 22:00, un par de llamadas a los amigos y el tiempo seguía avanzando a diferencia de la fila, unos hipsters se amotinaban hipstermente, intentaban  “el conecte”, “las influencias” y otras sucias técnicas ridículas y sin sentido o logro alguno. Solamente no avanzamos más, nos dieron poco más de las 23:15 y decidimos partir, no sin cierto desanimo por el festejo.

De regreso hacia el carro esto fue lo que pasó:

Viene viene: ¿ya se van ?

Yo: Sí mano, nos quedamos bien poco, pues quedate con $15 de los $30 ¿no?, ni nos tardamos.

Viene viene: ¿$15?, cuáles $30, no no na mas me dieron $15.

Yo : jaja, no mi hermano, te di $30, me regresas la mitad y ya.

Viene viene: na mas me diste $15,

Yo: (con cierta molestia por las circunstancias, no poder entrar, y otros etc´s.) No te hagas güey, y quedate con $15, de cualquier forma ganas, te dejamos el lugar y otro cuate le cobras $30, ¿lo ves?, tú ganas.

Justo cuando el Viene viene me iba a decir algo llegó mi buen amigo Zoso, con unas monedas en la mano, y dijó: toma ya nos vamos, y me jalo por la espalda mientras yo reclamaba: Hermano, ya le diste $45, hazme el favor…

Sutilmente me dijo, mejor ya hay que irnos… Y sí nos fuimos y eventualmente se me quitó la molestia y como ya estábamos afuera decidimos tomarnos un  trago en el King´s Pub, el cuál parece ser el plan b, o el plan después del plan, o algo por que últimamente siempre termino allí. Anyway.

Bueno después escribiré una entrada de verdad, lo prometo.