Red Wine

23 11 2011

Y de pronto como que todo entró en pausa, por un segundo todo estaba como en coma, y al instante siguiente ya sentía un inmenso calor en el pecho, solté mi arma; al mismo tiempo que acercaba mi mano ya vacía bajaba la mirada. -“Red wine” musité mientras cerré los ojos recordando a Luis Armando, sonreí.

Escuché pasar unos cuántos disparos más junto a mis oídos, zumbaban. Con un poco de gracia recordaba esa vez, la única vez que había ido al autódromo a ver los ensayos de una carrera de la CART, manchas de colores sin forma mientras me iba desvaneciendo. Pero ahora más que antes ya no podía arrepentirme de la vida que decidí vivir.

Sí,  al final terminé donde empecé.

¿Al caer ya estaría muerto? O tendría que pasar algo más… entonces sucedió… de entre los disparos distinguiría uno en particular, el mío, solo vi su rostro sucio,  clavaba la mirada en un punto  que se acercaba a gran velocidad, lanzó una vez más esa mirada retadora y la sonrisa cínica por última vez.





Mateo, en el espectáculo.

24 03 2011

En realidad se cuenta con algo cercano a un minuto, aunque hay que descontarle el tiempo de la entrada y la salida, es muy posible que se trate de 45 segundos efectivos para el acto.

Generalmente se piensa que la entrada debería ser algo sencillo, para ser francos se trata de algo que es muy rápido, y aunque todo se sucede al mismo tiempo,es bastante distinguible cuando  ya estas demasiado cerca del final.

Para poder realizar tu acto, debes de pensar en “aguantarse la respiración”, tomas aire y cuando dejas de respirar todo parece ocurrir más lento; tus movimientos aparentan ser más precisos y todo a tu alrededor te acompaña con el mismo ritmo  con el que tus latidos preocupados te exigen un poco más de vitalidad.

Y de pronto… !pum! ahora tu eres el amo de todo,  eres capaz de dominar hasta lo más natural e involuntario como respirar, es que ya estás preparado.

Desde un costado esperas tu aparición, las luces se encienden y todos se detienen para verte. Somos entretenimiento, creamos acrobacias, hacemos malabares o  jugamos con el fuego para entretener a nuestro público.

Viajamos de un sitio a otro, algunas veces regresamos a los mismos lugares, pero así es esta vida del espectáculo, complicada y un tanto caprichosa. Nos obliga a movernos rápido y a esperar tranquilamente nuestro gran momento.

Viviendo entre las calles de esta gran ciudad,  justo en las esquina de  Av. Juárez y Lázaro Cárdenas,  con la escenografía de un coloso de mármol ha sido mi mejor escenario….

Las luces se encienden y los vehículos se detienen, es hora de empezar el espectáculo.

 





Del Ballet y otras cosas

15 03 2011

La profunda sensación de caricias superficialmente frescas, de esas que solo toman un segundo y se impregnan cuidadosamente en la piel, labraron el camino de un futuro recuerdo mientras caminaba hacía aquel gran e imponente edificio.

La calle vieja y empedrada, tejida con baldosas ya un tanto descoloridas, dibujaba en silencio el sendero de un camino que recorrerían sus mismos pasos en un futuro no muy lejano, esa tarde sería inolvidable, realmente lo sería.

Existen muchas cosas en la vida que ocurren y sin darnos cuenta resultan ser importantes, cosas tan cotidianas, tan ordinarias que son ¿recordadas?, o simplemente se trata de eslabones de un destino que esta por descubrirse, casualidades y semejantes coincidencias, precisas…, que han sido colocadas en un momento y lugar determinado.

Con un abrigo azul alguna talla más grande, la manga  izquierda visiblemente rebasaba los blancos dedos de la mano de July quien a sus 5 años era un pequeño niño de cabello algo rizado, castaño oscuro y ojos color miel, iba de la mano de su madre, Lucía.

Era otoño y algunas hojas volaban en medio de la calle, que junto con ese sol que esta apunto de esconderse al combinarse con los reflejos de la ciudad y el viento sonando a su paso por entre los árboles y edificios armaban el escenario perfecto para una caminata cualquiera.

Pronto sus pasos los acercaron a aquel elegante edificio de arquitectura imponente, una reja posiblemente dorada o cobriza custodiaba los flancos, y una escalera conducía a la entrada, una enorme puerta de madera tallada, pero discreta.

En los escalones, dos chicas sentadas con sus bellos atuendos de la academia de ballet, como todas esas tardes no dejaban la oportunidad de saludar al pequeño niño, -Mira María, que ya ha llegado mi novio July, hola July, ¿la has pasado bien en el cole el día de hoy?, ¿cuándo vas a crecer para que me lleves a pasear por la plaza?.

Al principio escondido tras las piernas de Lucía, casi lo tenían que empujar para que mostrara esa cara de desconfianza que después se transformaría en esa sonrisa pícara y traviesa que jamás lo abandonó.

No habría pasado mucho tiempo para que la inocencia del pequeño Pierre Julien se mezclara con el juego de las chicas que atentamente saludaban a  Doña Lucía, aunque  enrojecía un poco,  en un español un tanto afrancesado, pero con mucha seguridad decía: -verás que algún día nos veremos en esta misma puerta para ir a pasear.

Aquella tarde de otoño  a lo lejos sonaba el Cascanueces mientras las bailarinas acariciaban sus rojizas mejillas y con un beso se despedían de “tan apuesto caballerito”. Así seguirían este camino a casa, hasta que un día por algunas circunstancias dejaron de seguirlo. Aunque muchos dicen que al ir creciendo pasaba de vez en vez frente a aquella reja.

Posiblemente fue por eso que entonaba aquella melodía la tarde que por fin decidió hablar con Sarah, quizás se deba por el deseo y la promesa de ir a encontrarse con alguien frente a esa misma academia, o tal vez solo una de esas extrañas coincidencias.





Muy Random, pero fríamente calculado.

6 12 2010

La cuestión aquí es única y por demás interesante, cuando la casualidad empieza a entreverse como eventos planeados y poco casuales la situación adquiere matices diferentes.

Justo la otra noche me veía a mi mismo en medio de una discusión medianamente profunda, pero altamente entretenida, al calor de unas “Perlas Negras”,  y en medio de algo de sabor, la velada continuaba su curso con intervenciones elocuentes que trataban acerca del control, del poder, de la fortaleza, de la convicción y sobre todo del quién”, ese ejecutor que unas veces lo vemos como un torpe sujetillo aunque en otras se nos presenta como un rudo villano y que jamás conoce el justo medio.

Lancé una risotada con matices de complicidad cuando desvelaron frente a mis ojos que el amor suena muy bien pero sabe mejor cuando se mezcla con litros de pasión, y que la pasión es sensacional siempre que se sirve sola. No tenía más que reírme para mis adentros, pero no exprese nada.

Al ritmo de recuerdos preparatorianos, impertinentes mezclas de bebidas, vislumbre la posibilidad de conocer un poco más de ese mundo, aceptando la muy oportuna invitación de quien resultara ser uno de mis queridos lectores ahora ya no más imaginario, servido el banquete solo era cuestión de elegir…

Queridos lectores imaginarios, querida lectora no imaginaria, lectores no imaginarios nuevos, amigos todos, “el que entendió entendió”, buena semana y seguiremos informando





Tarde de martes

13 08 2010

A lo lejos el sonido amable y cadencioso de aquella fuente se mezclaba con las voces procedentes de la gente que al pasar va comentando sus cosas, ligera brisa en una tarde de un verano que esta por terminarse, calurosa pero con animo de lluvia, revela que la música aun nos guarda secretos por descubrir.

Algunas palomas que parecen dominar el caminar del mismo modo que el volar,  se concentran en la banca que cercan con sus veloces pasos y toman algunas cosas que bien podríamos llamar comida, del otro lado, algunos niños han tomado el atrio para jugar al fútbol, rápidamente flanquearon sus porterías y el balón rodó.

Durante algún tiempo me sentí tentado a conocer el interior del edificio de enormes muros grises, gruesos y longevos que con el sol de esa tarde pintaban sombras del pasado y dibujaba en los trazos de la memoria alguna historia que yo ya había escuchado, es por eso que decidí visitar ese lugar.

La única referencia que tenía era la noción de que quizás mis bisabuelos dedicaban sus tardes de domingo a la contemplación de una escena similar, pero con los rasgos de aquellos años, sin embargo en el fondo de mi corazón siento que el lugar no podría haber cambiado mucho.

Después de atravesar con maestría algunas calles e identificar perfectamente el mercado de San Juan justo, me recibía con animo la calle de Buen Tono,  y el perfil de piedra de una escurrida y grande fuente donde una niña contenta salpicaba a su alrededor, dibujé una mueca que pretendía ser una sonrisa.

En medio de un paisaje de árboles y luminarias, farolas negras, busqué un sitio que me permitiera ver a mi alrededor y una mezcla de luz y sombra me señalo dónde estaba, simplemente me acerqué.

Inevitablemente tomé ese aire que te sobra para alcanzar todo aquello que te hace falta, lancé un suspiro y al cerrar los ojos, vívidas imágenes de un pasado que solo recuerdo por relatos cobraron vida por algunos segundos, al abrirlos todo parecía un poco más claro, instintivamente miré al cielo para una vez más realizar mi eterna búsqueda, y al hacerlo algunas cosas pasaron por mi mente lograron que saliera un tímida risa.

Ya con un semblante más amable me recargué en el respaldo que ofrecía la eterna herrería de los viejos parques, durante muchos minutos me concentré en el paisaje, en todos los detalles y en ninguno al mismo tiempo, como si fotografiara de forma clandestina cada centímetro que recorría mi vista, me percaté de muchas cosas y me dije ¿… será posible… ? mientras visualizaba las formas que deberían de conformar un pasado que aun no existe de un futuro que ya he soñado,  por unos instantes casi pude ver a Sarah …

Al dejar volar mi imaginación con la mirada fija sobre aquella iglesia, no sé en qué momento comencé a pensar en mi misma problemática, todas las cosas que me aquejaban en ese instante empezaron a verse un poco más grandes, agobiado y un tanto inseguro con respecto a tantas cosas me sentí solo, había perdido la sonrisa, sin embargo no podía dejarme derrotar por esa sensación.

Tomé un cigarrillo, y lo consumí despacio, como si al hacerlo quemará esas sensaciones; el propósito del recorrido de esa tarde era justamente pensar en más cosas, en algunas diferentes y en otras agradables, tratar de darle nuevas pinceladas a aquellos trazos de la memoria, con el segundo cigarrillo fantaseaba un poco.

En medida que la sombra se fue haciendo mas grande y se perdía como una mancha uniforme por todos lados supe que era tiempo de partir, aunque contemplaba mis viejos tenis grises como si allí se encontrara la respuesta, me había quedado con una sola idea en la mente, me levanté le dí un vistazo general a todo el conjunto para no olvidarlo y prometí volver para en marcas esos recuerdos ajenos.

Tomé la calle de Ayuntamiento, y después San Juan de Letran, hoy Lázaro Cárdenas, seguí hasta Bolivar, y convencido de mi idea me pregunté una vez más ¿… será posible… ?, levantando la cabeza hasta que me acariciaron la frente los pocos rayos de luz que se colaban por entre las nubes justo cuando se muda al ocaso, volví a suspirar y a entretejer esa sonrisa rara que algunas veces hago.

Abordé un ruidoso camión, contesté una llamada y al caminar la última cuadra para llegar a mi casa me sorprendí a mi mismo tarareando:

“So many people telling me one way
So many people telling me to stay
Never had time to have my mind made up
Caught in a motion that I don’t wanna stop.”





El prólogo de una Historia que esta por escribirse.

21 05 2010


Introducción.

Hoy, justo en este instante me han surgido las ganas de escribir, al principio dije, debo de escribir un cuento, hace mucho que no escribo uno, uno realmente en forma y bastante interesante, al momento que recordaba los últimos relatos que te había contado acerca de ese joven poeta de rock que viaja por allí en busca de esa joven princesa de las tierras lejanas.

Pronto me di cuenta de que inexplicable e inevitablemente tendría que alejarme de la realidad y encarnarme en la ficción de mis propias letras, pues de qué otra manera puedo hablar de aquellos personajes, cuando se que son más reales de lo que las letras muestran.

Así que bajo ese pensamiento no me dedique a escribir, me concentré en buscarle matices de realidad a esa historia, puse mi interés en  construir con realidades esos pasajes, y tratarme de ubicar allí como un espectador para ser testigo de cómo una parte de un “nosotros” efímero se concretaba finalmente.

No tuvo que pasar mucho tiempo para que las andanzas y aventuras de aquel joven poeta de rock, dibujaran el paisaje de su propia existencia, entre duelos con hechiceros y caminatas entre paisajes coloniales, entre vistazos de un solemne y puro amor y despedidas momentáneas, poco a poco se fue hilando en realidad la  historia de aquel  momento.

Un ambiente construido por recuerdos,  labrado de momentos y fijado entre nubes de emociones e ilusiones  se alza sobre la vivida mirada de los corazones de quienes lo contemplan, siempre supe que me hubiera gustado poder vivir allí, y no solo a causa de su aparente serenidad y creciente posibilidad de convertir sueños y esperanzas en realidad, se trata más bien de el hecho de acariciar con manos de certeza lo que en este momento se veía tan distante, tan efímero y algo fugaz.

He alcanzado a recordar que jamás se había contado cómo es que el joven poeta de rock conoció a la bella princesa de las tierras lejanas, la historia cuenta que ese, el primer día, se conmovió por las lagrimas de cristal y de pureza que escurría por sus mejillas, pero otros afirman que el día que en verdad la conoció fue cuando él mismo lloraba la agonía de un sinsabor que alguna sombra le había arrebatado, en verdad nadie lo sabe, al menos no con certeza.

Pero hoy,  hoy tendría que decirles a todos la única verdad de esa historia para poder hacerle justicia a la bella princesa que habita en tierras tan lejanas, y esa verdad es que ellos no se conocieron solo un día, en un momento.

Todos los días se fueron encontrando, sus mismos pasos los han ido encontrando hasta acercarlos tanto que no pudieran separarse, pues en el fondo de sus corazones ellos mismos saben que uno de sus deseos más sinceros  es estar ese tiempo juntos y no separarse jamás.

El transcurrir de las estaciones y el cambio en las estrellas marcan que algún día sería posible concretar esa ilusión, pero los mismos astros marcan que hasta el instante en que ambos estén dormidos bajo el mismo sueño, será que se transforme en realidad, y ante eso ni yo puedo hacer algo, simplemente esperar que así sea.

La historia de estos peculiares personajes se ve trazada bajo las líneas del mismo poeta de rock, pues incluso antes de salir a combatir a los enemigos, es poeta y debe combatir primero el vacio de las ideas…





Historias musicales.

10 05 2010

Hola mis muy queridos lectores imaginarios primera  lectora no imaginaria y lectores no imaginarios nuevos, saben, hoy he decido contar una historia y como siempre puse algo de música cuando de repente al ir explorando dentro de los títulos de mi itunes dije “debería escribir algo usando solo los títulos de las canciones”, (sí, hasta cierto punto suena extraño y poco interesante, pero por favor, debo hacer algo que no me aburra), para que sea más sencillo identificar dónde inicia una canción y termina otra se me ocurrió usar comillas, pensé en poner el grupo o interprete, pero nah, sería demasiado, en fin este es el resultado:

Una historia

by Indigo.

Cierto día decidí hacer “la llamada”,  tomé tan solo mi “equipaje de mano”, y salí con “nada” y un montón de “sueños” todos dispuestos a hacerse realidad, pero de un momento a otro la “nostalgia” se apoderó de mí. La “obsesión” de ir a tu encuentro me hacía ver la “luz de día” con un mejor animo, y aunque sé perfectamente que “no eres yo”, sé que no debo de esperar hasta “el fin del camino” para estar contigo.

De una u otra forma llegué hasta tú encuentro,  era “martes”, en tan solo “20 minutos” había recorrido una considerable distancia, mi “loco corazón” gritaba fuerte que “somos” “historias” de “pasión” a la par que con un gesto amable me abrazaste con ese “espíritu de amor” que “solo tu” posees.

“La voz dormida”  de nuestro “secreto de amor” se despertó súbitamente, y si estaba “confundido” sabía que “besándote” el “universo” se transformaba.

Recibir “otra oportunidad” para todos y cada uno de esos “1000 recuerdos” “es lo mejor”, pensé en “como me voy a olvidar” y dije “nunca voy a olvidarte”, la misma voz de antes me dijo “sigue tu camino”.

Despacio deje “las flores” en el jarrón, y dejé que ese “manto estelar” nos cubriera, “después de ti” nada es igual,  dije mientras me levantaba, “adiós Dulcinea”, “duerme…” y salí del campo santo.

“Nada es fácil sin tu amor”,  “luchare” “y serás canción”.

Y ese fue el resultado, salió un tanto emo, pero ese fue el orden que dicto itunes, y lo primero que llegó a mi imaginación, (¿seré dramático?, no contesten), deberían intentarlo queridos lectores imaginarios,  fue divertido.