Una de Futbol…

22 06 2010

Esta es una historia escrita para los mexicanos, para todo aquellos que tiene grabada un águila en el pecho, y son capaces de entregar el alma por un sueño, para todos aquellos que no perderemos el valor y el orgullo de sentirnos fuertes y capaces, por los que somos de verdad mexicanos.

Queridos lectores imaginarios, lectora no imaginaria, amigos y seguidores, hoy fue el 3er partido de la selección nacional en Sudáfrica, y sí, lo perdimos, y sí hay cosas que cambiar, y sí muchos tiene caras largas y melancolía, pero gente… no estamos muertos!!.

Dónde ha quedado ese animo y gran valor, que  hace tan solo unas horas llenaba la atmósfera, dónde están ahora las ganas de lucir el tan altamente demandado jersey negro… y los números 14, 10, 4 o 7, y que me dicen los cómicos billetes con la imagen del “Chicharito”, o el “Temoc” de cabeza… qué pasó, dónde quedo la fuerza y la bravura.

Qué acaso solo somos una afición de en las buenas…  llenamos estadios, inventamos porras y nos ilusionamos, pero lamentablemente, es una forma hipócrita de lucirnos y pavonearnos, no tenemos orgullo ni identidad nacional.

Ejemplo 1:



En lo personal, creo que el “JAJAJAJA” no era necesario,  el hasta creen… hazme el favor, sí la intención es tratar de dar una imagen ruda o agresiva, la verdad y de amigos te lo digo, no hagas eso solo te vez con amargura, eso sin ganas de decir que luces bastante intolerante,  hasta donde yo sé, a ti no te gusta el futbol … respeta las ilusiones y creencias de los demás.  ( es solo para poner un ejemplo, no lo tomes personal como tu hay miles que opinan igual e igualmente son contados los partidos que ven).

Ahora el ejemplo 2 trata del que sabe mucho:

No calificaré la validez del comentario, pero hace una semana el mismo sujeto…

Buen festejo, digo para 20 min, de fama el wey es amado por muchas y admirado por millones…

Obviamente ya entienden mi punto, pero nos quejamos sin saber y protestamos a la primera de cambios, el futbol es un bonito deporte, satisface nuestras necesidades más simples y es una pena que nos refleje tal cual somos.

Yo por mi parte seguiré apoyando desde mi trinchera, y se que no estoy solo, y sé que  si dios me permite ver a mi selección levantar la copa tanto ellos como nosotros vamos a estar allí festejando. Por mientras Venga Muchachos!!.

Por que yo creo que podemos lograrlo, por que sé que las ilusiones no dicen a donde ir, por que quiero perder el miedo a enfrentarme a cosas difíciles, por que solo los milagros se logran con esfuerzo y jugando hasta el último segundo, hay que salir a ganar pero no se pierde hasta que ha sonado el último silbato.

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De cómo podría yo haber fallado un gol.

11 04 2010

Muy bien queridos lectores imaginaros,  lectora no imaginaria y seres-entidades que pasen por aquí, hace tan solo un par de días que tengo en la mente tantas cosas, cosas aparentemente contradictorias, confusiones y ese tipo de ideas que lejos de saciar la incertidumbre solo traen más conflictos… sí, incluso a mí me suceden esas cosas.

Como parte del “ciclo sin fin”, todos estamos condenados a experimentar una trama personal, que esta tejida en uno de los mejores escenarios que jamás se han visto, nuestra propia vida. Pero cuando todos los actos, escenas y acontecimientos dentro de tu opera personal son demasiado incongruentes o demasiado irracionales incluso para el mismo protagonista,  definitivamente algo esta ocurriendo.

Al principio, pensé en culpar al director, al guionista y al adaptador, pero ja! cuando miré hacia el cielo y alcé mi voz, un par de gotas repentinamente impactaron sobre el piso, como diciendo que no me quejara… así que un poco frustrado intenté descargar toda mi ira y rabia con los demás “actores de reparto”  y algún “co-estelar” que estuviese lo suficientemente cercano, sin embargo para mi mala suerte la secuencia dentro de la opera me impedía quejarme más y retome el papel de mi mismo en esta obra de mi vida.

Sin embargo hoy, que quería quejarme libre y abiertamente con todos ustedes y así al pulular un poco más de mi vida intima sentirme mejor, me he dado cuenta que ya no tengo ganas de quejarme, como dice la voz popular “el enojo se me bajó”, lo cual es muy extraño y un tanto desalentador.

Tan solo diré que tal vez, solo tal vez la mayor de mis frustraciones de ese instante se parece mucho a la que experimentan los centros delanteros, o la línea ofensiva en la 3ra o 4ta oportunidad. Sí, los deportes son muy ilustrativos.

Caso 1:

Imaginemos una situación donde algún tipo de la defensa en gran derroche de habilidad y de talento recobra el balón cuando este viajaba en un pase, él, el defensivo, pone la situación en una aparente seguridad por la posesión del esférico y empieza a “tejer” la jugada, un par de pases entre los medios, apertura por las bandas, participación de los extremos, lo que sea, centro filtrado a segundo poste, clara oportunidad de gol, el delantero se prepara justo a punto de hacer contacto con el balón, con el enorme deseo de lograrlo lanza ese proyectil cargado de sus mejores deseos y… no pegó en el poste, tampoco salió de la cancha y nadie interfiere… nadie menos el portero, quien en su último suspiro y última defensa se lanza y alcanza a detener la pelota por milímetros… “confianza para el portero y frustración para el delantero”.

Caso 2:

Yarda 25 del campo del equipo rival, 3ra oportunidad, el viento esta a nuestro favor, la jugada será por aire… un simple pase para colocarnos en 1ra y gol, todos en su lugar, el centro listo, solo se escucharon algunos golpes en la línea,  los receptores, y el balón haciendo su trayectoria parabólica viaja hasta las manos del elegido… en ese momento a punto de emprender la carrera que aseguraría la nueva ventaja es derribado,  un fuerte golpe lo lanza algunos centímetros hacía atrás, pero no pierde el ovoide, se ha detenido la jugada existen dudas sobre si lo hemos logrado… traen las cadenas… parecía que lo habíamos conseguido era casi un hecho que superamos las 15 yardas que buscábamos, pero… una pulgada, una pulgada nos faltó y solo conseguimos un gol de campo… pudiendo hacer algo más. Frustración todos hicimos lo que habíamos diseñado, pero no contábamos con la intervención del adversario.

El otro día me pasó algo similar, juro que lo intente, fui creativo, fui interesante y perspicaz, y el intento no es que no funcionara,  el intento se quedo en un “¿es enserio?”, que sonó extraño, ese día o fui delantero o receptor, no importa qué, me arriesgue, pero al final el otro jugador logró detener mi avance, o cómo se diga.

Pero siento que hoy será otro día, para volverlo a intentar, Roma no se construyó en un día y Pareto sabe que hay hacer 100 intentos para acertar solo  a 20