Del Ballet y otras cosas

15 03 2011

La profunda sensación de caricias superficialmente frescas, de esas que solo toman un segundo y se impregnan cuidadosamente en la piel, labraron el camino de un futuro recuerdo mientras caminaba hacía aquel gran e imponente edificio.

La calle vieja y empedrada, tejida con baldosas ya un tanto descoloridas, dibujaba en silencio el sendero de un camino que recorrerían sus mismos pasos en un futuro no muy lejano, esa tarde sería inolvidable, realmente lo sería.

Existen muchas cosas en la vida que ocurren y sin darnos cuenta resultan ser importantes, cosas tan cotidianas, tan ordinarias que son ¿recordadas?, o simplemente se trata de eslabones de un destino que esta por descubrirse, casualidades y semejantes coincidencias, precisas…, que han sido colocadas en un momento y lugar determinado.

Con un abrigo azul alguna talla más grande, la manga  izquierda visiblemente rebasaba los blancos dedos de la mano de July quien a sus 5 años era un pequeño niño de cabello algo rizado, castaño oscuro y ojos color miel, iba de la mano de su madre, Lucía.

Era otoño y algunas hojas volaban en medio de la calle, que junto con ese sol que esta apunto de esconderse al combinarse con los reflejos de la ciudad y el viento sonando a su paso por entre los árboles y edificios armaban el escenario perfecto para una caminata cualquiera.

Pronto sus pasos los acercaron a aquel elegante edificio de arquitectura imponente, una reja posiblemente dorada o cobriza custodiaba los flancos, y una escalera conducía a la entrada, una enorme puerta de madera tallada, pero discreta.

En los escalones, dos chicas sentadas con sus bellos atuendos de la academia de ballet, como todas esas tardes no dejaban la oportunidad de saludar al pequeño niño, -Mira María, que ya ha llegado mi novio July, hola July, ¿la has pasado bien en el cole el día de hoy?, ¿cuándo vas a crecer para que me lleves a pasear por la plaza?.

Al principio escondido tras las piernas de Lucía, casi lo tenían que empujar para que mostrara esa cara de desconfianza que después se transformaría en esa sonrisa pícara y traviesa que jamás lo abandonó.

No habría pasado mucho tiempo para que la inocencia del pequeño Pierre Julien se mezclara con el juego de las chicas que atentamente saludaban a  Doña Lucía, aunque  enrojecía un poco,  en un español un tanto afrancesado, pero con mucha seguridad decía: -verás que algún día nos veremos en esta misma puerta para ir a pasear.

Aquella tarde de otoño  a lo lejos sonaba el Cascanueces mientras las bailarinas acariciaban sus rojizas mejillas y con un beso se despedían de “tan apuesto caballerito”. Así seguirían este camino a casa, hasta que un día por algunas circunstancias dejaron de seguirlo. Aunque muchos dicen que al ir creciendo pasaba de vez en vez frente a aquella reja.

Posiblemente fue por eso que entonaba aquella melodía la tarde que por fin decidió hablar con Sarah, quizás se deba por el deseo y la promesa de ir a encontrarse con alguien frente a esa misma academia, o tal vez solo una de esas extrañas coincidencias.

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¿Y si solo me faltaras tu?

17 01 2011

Con trazos repentinos y matices aleatorios fue que surgía. Interesante en todo momento, la creciente emoción de adentrarse en algo nuevo  semejaba ser del tipo con que marcan la profundidad de los paisajes. Como en aquellas artes solo habría que ir jalando la pintura para cubrirlo totalmente.

A pesar de todo, las fuertes inflexiones de energía han sido parte fundamental en esta obra. ¿Se requería de ímpetu para atreverse? o es que tal vez estaba trazado en algún lugar del universo.

Hasta dónde existían las casualidades y las coincidencias, ¿era normal?. Dos perfectos desconocidos que por alguna situación llegan a encontrarse ¿siguen siendo desconocidos? o qué debe de ocurrir para que dejen de serlo.

Quizás lo que hacía falta no era imprimir en el rostro el sello de unos labios que buscan refugio, ni grabar en la memoria el sabor de un instante pasajero, muy seguramente fueron todas esas confesiones naturales, un poco de la historia personal para sentirse menos ajenos.

Aunque sí, debo confesar que la idea de estar allí compartiendo el aliento con aquella desconocida, era increíblemente seductor. Conmovido por el peso de su mirada y la mística fragilidad de cada instante que se descompone en emociones me perdí en los minutos egoístamente cortos que se han hecho cada vez más largos.

Un latido que suena profundo en el silencio llenando el ambiente con el eco que produce una respiración calmadamente agitada se pierde en búsqueda del aire que se vuelve imperceptible al momento de contarle ese secreto suavemente al oído.

De pronto todo se detiene, el tiempo se congela y como si fuera una película me veo a mi mismo acariciando con los labios su mejilla, deslizándome con suavidad hasta encontrarme con los suyos.

Donde la noche se enamora de la luz de una luna pasajera, fría noche de un diciembre enamoradizo que ya abandonó al calendario y solo forma parte de nuestras memorias, de la tuya y de la mía.

Todo pasó así, “de rápido” y me pregunto “si volver siempre que estemos allí significa algo”, me intriga saber si eso es lo que realmente me hacía falta, con cierto sabor agridulce me percato que hace mucho que no pienso en el cada vez más lejano “será posible”.  Me concentro, te observo y no me siento diferente, solo me siento igual pero mejor.

Mejor, sí, debe ser eso. Pocas veces pasa y pocas veces funciona… será acaso que eso es lo qué hacía falta… ¿tú?, y si fuera cierto, y si en verdad lo único que hacía falta eras tú.

Creo que no podría soportarlo, es posible que ya este muy acostumbrado a ser como soy y por eso me cuestas trabajo, pero.. si solo me faltaras tú y si en verdad hay un destino que es el responsable de juntarnos y a la vez separarnos, y si en verdad existe algo más allá de nuestra conciencia que nos lleva por donde en realidad deberíamos de ir.

Sin duda te seguiría buscando, hasta despertarme en el fondo de tu alma.

Por cierto, ya te dije que me encanta la forma en que me miras…





Alzo mi copa y Brindo

31 12 2010

Saben queridos lectores imaginarios, muy querida lectora no imaginaria #1, lectores y lectoras no imaginarias de reciente adquisición, amigos y seguidores; la realidad es esta y solo esta, he vivido un cuento de navidad similar al que Dickens jamás hubiera relatado.

Todo Comenzó cuando hace tan solo unas semanas me dirigía a una junta en la Oficina del  “Judío Avaro”, que es el director de una de las empresas dónde los que me regentean prestan mis servicios como Consultor Jr.

Este Scrooge con Kipá, amablemente me recibiría junto con otros colegas, la junta  transcurría como estaba planeado, tan solo un par de horas allí y después llegar a casa.

Nadie contaba con mi Coach líder, un tipo que llevando la batuta, dirigía la charla  sintiendose como el mismo Herbert von Karajan,  aunque más bien se veía como  Bugs Bunny. (No piensen mal, no es que lo catalogue como un parcaso, el tipo en realidad  es un parcaso.) Sus subidas y bajadas transformaron la rutinaria charla de revisión que debería sonar como “claro de luna” o el  “Trepak Suite” del Nutcracker, en un interminable tiroteo de argumentos malos, buenos, mediocres y unos cuantos intemrminables, eso sonaba como  “The night on the bald mountain” del mismísimo Modest  Mussorgsky.

En fin cuando en mi mente sonaba la “Cabalgata de las Valkirias” entendí que se trataría de una escena de esa película de “Apocalipsis” , dónde dicen: “surfear o pelear” y el sujeto de la cinta decide surfear en medio del ataque del vietcong y actúe de forma similar esquive las balas enemigas y con aplomo me deslindé de trabajar el día 29 de Diciembre, por qué quién en su sano juicio aceptaría tan ridícula propuesta, sabiendo que tiene vacaciones. Yo no.

Tal fue mi sensación de logro, que el Camino de regreso a casa sonaba como la overtura “Poet and Peasant”, oh sí, en armoniosa compañía del buen Franz von Suppé.

La navidad transcurrió con los mínimos incidentes el viejo Scrooge no logró vencerme y he jugado mucho Xbox. Un lindo cuento de Navidad para Indigo. (esta parte del relato cobra más sentido si han escuchado los temas que suscribo, si tienen tiempo empapen sus oídos de esos bellos y finos acordes)

Como sea en un par de horas será “Año nuevo” y solo puedo recordar a Guillermo Aguirre y Fierro y el “brindis del Bohemio”, un interesante poema construido bajo la perspectiva del Feliz Año Nuevo, en particular todos los comentarios del Facebook o del Twitter, me recuerdan algunas partes del mismo, los brindis, los deseos y las esperanza de los diferentes estilos se ven retratadas en los 6 alegres bohemios, quienes risueños iban a romper la quietud de algún barrio.

Y así somos todos tratando de resolver en nada la vida de los sueños, tratando de alejarnos de ese cúmulo de amargos desconsuelos, buscando la esperanza que a la vida nos lanza, se brinda por la patria, por los amores por los castos amores tanto como por pasiones voluptosas que el fango del placer llena de rosas,  y es así que en una tempestad de frases vanas, aquellas tan humanas que despiertan ovación creciente y entusiasmo ardiente.

Y aunque yo no soy “el bohemio puro”  si me he visto aveces arrebatándole inspiración a la tristeza mientras se viven momentos de dulzura vertida en la amargura…

Quiero pensar, que no es algo que se termina, es algo que inicia.  Yo no sé ustedes pero los buenos deseos se deben trabajar, se debe sentir la necesidad pasional de hacerlos realidad y trabajar diario con mucho esfuerzo para conseguirlo.

Este año que comienza  brindo por vencer los rigores del destino, por mi pasado y por las frentes que se han juntado con la mía… pero sobre todo este año brindaré del siguiente modo:

Yo brindo, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.

Brindo porque mis versos cual saetas
Lleguen hasta las grietas
Formadas de metal y de granito
Del corazón de la mujer ingrata
Que a desdenes me mata…
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague…
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Sencillamente no hay más “All You Need is LOVE”

Así que los dejos queridos lectores imaginarios, les digo algo… si vivo 2011 al menos con la mitad de cosas que viví los últimos meses de 2010 será sencillamente maravilloso. Tan solo aprendí y decidí como diría Walt Disney.

Alzo mi copa, brindo por ellos
Por todos aquellos que se han quedado atrás
Alzo mi copa, brindo por ellos
Por todos aquellos que queremos conquistar
El más bello premio que es el trono del metal

Y si no llegamos otros lo intentaran
Llegar a ese sueño que es el trono del metal
Brindo por ellos.





Indigo a un año.

19 11 2010


El paso del tiempo es irreversible, a toda noche le sigue un amanecer y con cada puesta del sol vine otra vez la luna en un ciclo interminable que le da consecuencia al tránsito de los días, de las semanas, de los meses e incluso de los años.

Pensar que podemos capturar momentos, guardar emociones encapsular vivencias, para algunos, puede resultar necio, para otros puede ser incluso una forma de vivir el día con día.

Con mucha honestidad, yo soy del segundo tipo de gente, creo que las palabras suenan mejor cuando las escribo, siento que esas letras escritas, se vuelven inmunes ala caducidad propia de los hechos reales, pero he de reconocer que adquieren un  nuevo sentido en los diferentes momentos dentro del tiempo.

Tengo la idea de que eso se debe a que los lectores no somos los mismo, por diferentes razones, hoy no somos los mismos que ayer, tenemos más y mejores ideas, más y mejores conocimientos, planes, ambiciones, sueños, alegrías, sin sabores, fracasos, triunfos, expectativas, visión y experiencia; que nos permiten abordar los temas de una forma nueva.

Hace poco platicaba acerca de la realidad y su universalidad, nos acercamos a ella de muy variadas formas, lo mismo pasa con estas ideas, sensaciones, pensamientos y emociones que la palabra escrita ha encerrado, no pueden mentir, dicen lo mismo todos los días, pero es quizás que nosotros les podemos tomar un sentido diferente cada que las leemos.

Posiblemente de acuerdo a nuestro estado de humor y animo, percibimos diferente, posiblemente eso me llena de mucha alegría.

Durante toda la semana he estado pensando qué escribir, en realidad hay cosas que no he terminado de contarles, como el resto del viaje a ciudad pachanga, o de los extraños eventos en un taco inn y tantas otras cosas.

Estoy seguro que un día las terminaré de narrar, curiosamente me puse a revisar las entradas anteriores y al leerlas recordé varias cosas, momentos y situaciones que rodeaban esos días, recordé a varias personas, y con especial cariño a quienes me han ayudado a escribir algunas de estas historias.

Y es por eso que hoy que este espacio llega a su primer aniversario quiero dar un especial reconocimiento a todos ustedes queridos lectores imaginarios, por que siguen leyendo las cosas que digo, no los conozco, peor estoy casi seguro que ustedes me conocen mejor a mí y al contexto de mi vida.

Quiero agradecer en varios puntos a mi muy querida lectora no imaginaria, por que ella fue la primera lectora de este espacio, y eso me llena de gusto, he de admitir frente a todos ustedes que está presente desde la 3ra entrada que escribí y que si la suerte se hace cómplice faltan muchas cosas que contar, tan solo un gran y afectuoso gracias.

A mi querida amiga que es la que más me entiende, compañera de tardes cafetosas, conversaciones profundas y reflexiones varias, sí también el producto de nuestras charlas han viajado hasta este sitio, y la verdad me encanta resolver el mundo con ella.

No pueden faltar mis queridos amigos Zoso y Gazú, compañeros de andanzas y aventuras, muchas de ellas algún día serán narradas.

A todas las personas que enriquecen mis días como a todas las nuevas amistades que he adquirido en este año, y que son dueñas de algunas de mis palabras aquí en este su blog.

Tampoco quiero dejar de lado al señor rata, a panamazules, al señor bigotudo, al tipo ebrio, a Pequeñaybonita, a Mapleychocolate, a mi amigo Bass, con mucho mucho afecto a Sarah y tantas personalidades y personajes que han ido apareciendo.

A todas las emociones, sensaciones y pensamientos que se fueron acomodando de diversas formas.

La satisfacción más grande es seguir con la inquietud de seguir escribiendo y que a un año de experimentar, han existido cambios, siento que no soy el mismo, he visto muchas experiencias y momentos ante mi, oportunidades, fracasos y retos, y tal vez escribo medianamente decente cuando me lo propongo.

“Y así no importa si la vida ya no huele a vainilla, o tiene alas, la creencia de saber que todo vuelve a empezar, me da la fortaleza de recuperar  eso que se me ha extraviado, por que cómo puedo desilusionarme de la vida que he decidido llevar…”

Los saludo con afecto, aveces sí es curioso darse cuenta de muchas cosas, saben… este ha sido un gran momento.





Memorias de Ciudad Pachanga I, “La ida”

29 10 2010

 

Así es como todo empieza queridos lectores imaginarios, muy querida lectora no imaginaria, seguidores, viejos y nuevos amigos; verán nuestra historia no puede comenzar sin aquella noche de “al dos por pobre” de Jager en el ya muy apreciado”King´s Pub”, refugio para planes cuando no hay plan, emblemático sitio para el plan después del plan, sitio de buen comer, de buen beber y otras muchas cosas, desde luego allá en la Condesa.

Al sonar las campanas, que no son precisamente del cielo, los tragos se “hacen baratos” y el júbilo crece, allí es donde surgen los planes supongo, en esa noche una voz dijo: “debemos ir al Cervantino, se pone bueno según dicen”; miradas pensativas y un tanto reflexivas, y tomando tiempo para analizar la situación y hacer el mejor diagnostico posible, contesté Sí, inmediatamente.

Pasaron algunos días se “armó” el plan, y se realizó el pago correspondiente, pero la historia apenas comienza. Saldríamos de la ciudad de México un viernes, el lunes de esa semana nuestro elegante e irresponsable zoquete promotor de viajes anunciaba: “No habrá viaje, pues no llené el cupo mínimo”.

Pueden creerlo, ¿acaso existe un sujeto más inconsciente?, la única motivación de las últimas semanas consistía en básicamente en ir a ese viaje, y se le ocurría eso… tan pronto me enteré pensé definitivamente que so no podría ser nada bueno y no lo fue.

Inmediatamente me dí a la tarea de buscar  un promotor alternativo con otras ofertas, pero ja!, la oferta de los agentes de viajes opera en base a este sistema de ecuaciones, (supondremos que $ siempre es igual a costo):

  • Urgencia de viaje = $(servicio)….1
  • Temporada alta = $(costo normal de viaje)….2

y por otro lado tenemos…

  • Costo normal de viaje =$…3
  • Servicio = $…4

la ecuación general se expresa del siguiente modo:

  • Urgencia de viaje + Temporada alta = costo total del viaje….5

si sustituyendo 4 en 1 y 3 en 2 quedaría así:

  • Urgencia de viaje =$($) …6
  • Temporada alta = $($)…7

Finalmente nos quedaría algo así al sustituir 6 y 7 en 5:

  • $($) + $($) = costo total del viaje

es decir que el costo total del viaje se expresaría como:                     2($2)

Para todos los que no estén muy familiarizados con estas cosas, eso significa mucho dinero, en verdad mucho, tomando en cuenta las condiciones piteras que ofrecían y todo lo que no ofrecían, la ley de la oferta y la demanda se imponía tangiblemente, y por otra parte parecía ser que “Ciudad Pachanga” moriría.

Casi llegando al viernes y con una gran cartera de hoteles bastante medianos en la ciudad de Guanajuato Zoso nos encaminó en la dirección correcta, posiblemente el amigo del vecino de la hermana de la novia del primo de una amiga, le pasó los datos de un promotor e viajes, al día siguiente lo contacté y gracias a algo que desconozco el trato se había hecho.

Las condiciones ahora son poco importantes la semana terminó, y pronto sería una vez más viernes, y Ciudad Pachanga estaba a la vuelta de la esquina.

Ese viernes amaneció soleado, no como hoy, la semana había sido pesada, llena de dura labor, y contaba los minutos para salir de mi prisión laboral, acordábamos vernos en mi casa alrededor de las 4 de la tarde, para llegar a Copilco a eso de las 5 abordar el autobús alas 5:30 y llegar a nuestro etílico destino.

Me cambié rápido, y hablé con Gazú quien nos vería allá en el metro, Zoso llegó y dío inicio la aventura, así es queridos lectores imaginarios este cuento en verdad apenas empieza.

Con  la idea fija en el “oxxo”, más cercano llegamos al metro dónde nos regalaron unos comic´s de “Blue Demon Jr.”, transportados por  el subterráneo emergimos, caminamos al “círculo K” y nos abastecimos de chelas. Esperamos a Gazú, conocí al amable promotor Turístico y la llegada del bús.

Entre ligeras confusiones y jocosos comentarios estudiamos a las diferentes personalidades que quizás nos acompañarían, algo de sabor pandroso, pero en su mayoría puro pandroso. Esperamos pacientes a nuestro amigo faltante.

La hora de abordar llegó y así lo hicimos, una vez los 3 reunidos, “abríamos” la aventura con la primera chela, sin embargo algo en el aire nos invitó a salir velozmente a comprar otro paquete de chelas y unas papas, si hubiera sabido lo que vendría hubiera comprado 2 six´s adicionales y una tella, anyway al ir sobre periférico destapamos una segunda y creo que una tercera, todo antes de llegar a Lindavista que fue a eso de las 7 u 8 de la noche, la verdad es que no solo no llevaba reloj, sino que el tiempo es flexible con el alcohol, aveces parece ser más, y luego se hace eterno.

Al hacer esa escala notamos con cierto desanimo que la reserva de provisiones decreció, y una comisión fue a conseguir algo, yo me quedé al resguardo de las chelas que nos quedaban y de nuestros cómodos lugares ligeramente cerca del baño, para asistir rápido en caso de necesidad, solo por precaución.

En fin, en ese instante subió al camión la banda heterogénea conformada por unos cuantos franceses, un alemán el chico marroquí y unas chicas nacionales, al mismo tiempo “chinitos”, “los chicos hierbitas”, y las “be light”, como pudieron se acomodaron en los lugares restantes y llegó la comisión con un “bacachá” vasos y coca.

Tan pronto retomamos el curso, salieron los vasos, se abrieron las papas y fluyó aquel bálsamo de ardiente sabor y barato precio.

Muy seguramente como llevábamos ya encima dos six´s siendo tan solo 3 sujetos el ambiente que mostrábamos era muy ameno y dado que la idea era beber, pues bebimos y fue de ese modo que la banda se integró.

Para empezar, repartimos unas chelas que sobraron, (previa reserva), y un poco de bacachá mezclado con “belight” (de allí el nombre) y con coca para los demás, el ambiente iba creciendo, pronto la música llenó el lugar y el ambiente de los chicos hierbitas, nos puso de muy buen humor  a todos, con la mejor de las fiestas “camioneras” y apenas pasando la primer caseta, noté aún en mi extrema conciencia, que Ciudad Pachanga no esta precisamente a la vuelta de la esquina, más bien esta como a 9 horas de camino de ida, (son muchas menos al regreso).

Cómo les iba diciendo, ahh… “pero que buena fiesta”, siento que este Post ya se alargó mucho, así que pronto narraremos el final del viaje (de ida) los extraños sucesos que de él surgen, así como propiamente el ambiente en “Ciudad Pachanga”, Saludos a todos y recuerden “allí con lo que gusten cooperar”. Una vez más gracias ciudad pachanga.





Tarde de martes

13 08 2010

A lo lejos el sonido amable y cadencioso de aquella fuente se mezclaba con las voces procedentes de la gente que al pasar va comentando sus cosas, ligera brisa en una tarde de un verano que esta por terminarse, calurosa pero con animo de lluvia, revela que la música aun nos guarda secretos por descubrir.

Algunas palomas que parecen dominar el caminar del mismo modo que el volar,  se concentran en la banca que cercan con sus veloces pasos y toman algunas cosas que bien podríamos llamar comida, del otro lado, algunos niños han tomado el atrio para jugar al fútbol, rápidamente flanquearon sus porterías y el balón rodó.

Durante algún tiempo me sentí tentado a conocer el interior del edificio de enormes muros grises, gruesos y longevos que con el sol de esa tarde pintaban sombras del pasado y dibujaba en los trazos de la memoria alguna historia que yo ya había escuchado, es por eso que decidí visitar ese lugar.

La única referencia que tenía era la noción de que quizás mis bisabuelos dedicaban sus tardes de domingo a la contemplación de una escena similar, pero con los rasgos de aquellos años, sin embargo en el fondo de mi corazón siento que el lugar no podría haber cambiado mucho.

Después de atravesar con maestría algunas calles e identificar perfectamente el mercado de San Juan justo, me recibía con animo la calle de Buen Tono,  y el perfil de piedra de una escurrida y grande fuente donde una niña contenta salpicaba a su alrededor, dibujé una mueca que pretendía ser una sonrisa.

En medio de un paisaje de árboles y luminarias, farolas negras, busqué un sitio que me permitiera ver a mi alrededor y una mezcla de luz y sombra me señalo dónde estaba, simplemente me acerqué.

Inevitablemente tomé ese aire que te sobra para alcanzar todo aquello que te hace falta, lancé un suspiro y al cerrar los ojos, vívidas imágenes de un pasado que solo recuerdo por relatos cobraron vida por algunos segundos, al abrirlos todo parecía un poco más claro, instintivamente miré al cielo para una vez más realizar mi eterna búsqueda, y al hacerlo algunas cosas pasaron por mi mente lograron que saliera un tímida risa.

Ya con un semblante más amable me recargué en el respaldo que ofrecía la eterna herrería de los viejos parques, durante muchos minutos me concentré en el paisaje, en todos los detalles y en ninguno al mismo tiempo, como si fotografiara de forma clandestina cada centímetro que recorría mi vista, me percaté de muchas cosas y me dije ¿… será posible… ? mientras visualizaba las formas que deberían de conformar un pasado que aun no existe de un futuro que ya he soñado,  por unos instantes casi pude ver a Sarah …

Al dejar volar mi imaginación con la mirada fija sobre aquella iglesia, no sé en qué momento comencé a pensar en mi misma problemática, todas las cosas que me aquejaban en ese instante empezaron a verse un poco más grandes, agobiado y un tanto inseguro con respecto a tantas cosas me sentí solo, había perdido la sonrisa, sin embargo no podía dejarme derrotar por esa sensación.

Tomé un cigarrillo, y lo consumí despacio, como si al hacerlo quemará esas sensaciones; el propósito del recorrido de esa tarde era justamente pensar en más cosas, en algunas diferentes y en otras agradables, tratar de darle nuevas pinceladas a aquellos trazos de la memoria, con el segundo cigarrillo fantaseaba un poco.

En medida que la sombra se fue haciendo mas grande y se perdía como una mancha uniforme por todos lados supe que era tiempo de partir, aunque contemplaba mis viejos tenis grises como si allí se encontrara la respuesta, me había quedado con una sola idea en la mente, me levanté le dí un vistazo general a todo el conjunto para no olvidarlo y prometí volver para en marcas esos recuerdos ajenos.

Tomé la calle de Ayuntamiento, y después San Juan de Letran, hoy Lázaro Cárdenas, seguí hasta Bolivar, y convencido de mi idea me pregunté una vez más ¿… será posible… ?, levantando la cabeza hasta que me acariciaron la frente los pocos rayos de luz que se colaban por entre las nubes justo cuando se muda al ocaso, volví a suspirar y a entretejer esa sonrisa rara que algunas veces hago.

Abordé un ruidoso camión, contesté una llamada y al caminar la última cuadra para llegar a mi casa me sorprendí a mi mismo tarareando:

“So many people telling me one way
So many people telling me to stay
Never had time to have my mind made up
Caught in a motion that I don’t wanna stop.”





Del fruto de la inspiración y de un sueño

18 07 2010

Queridos lectores imaginarios, muy querida lectora no imaginaria, amigos y seguidores, verán al principio esta iba  a ser una historia larga e interesante acerca del poder que ejerce la inspiración en cada uno de nosotros y en estos últimos días en mí.

Pero, aunque tenía bastantes ideas ya pensadas lo más natural, es lo que trae siempre mejores resultados.

Todos tenemos una fuente de inspiración que es por demás única y rica.

Y al encontrarnos con esa sensación que deja fluir nuestros pensamientos, la que poco  a poco llena de ideas, emociones y sueños nuestra vida; significa que ya hemos encontrado nuestra musa. Una frase, un recuerdo, un lo que sea que nos hace hacer todo de forma libre y natural, esa magia que guía nuestros pasos.

Los que más me conocen saben que mi musa vive  en algunos recuerdos, o en algunas frases, o forma parte de mis canciones incluso le pone vida a mis sueños,

A lo largo de mi vida he tenido muchas, mi guitarra tiene nombre de musa, pero al día actual y aunque quizás aún no la encuentro como me gustaría hacerlo,  se que huele a vainilla,  es más creativa de lo que ella piensa y me demuestra que en verdad existe la fortaleza para salir a delante, luchar y sonreír, y sí voy a encontrarte.

Cuando camino me gusta mirar hacia el cielo, por que imagino … nunca se sabe un día quizás por fin vea a mi musa.

Mientras aquí les dejo unas rolas, como bien dije he estado inspirado.